viernes, abril 07, 2006

El error

Hacía calor y sentía culpa. Los pensamientos rebotaban en su cabeza, adquiriendo a cada instante una dimensión mayor, escarbando en los hechos recientes. No estaba segura de lo que acababa dee decir o hacer, pero sabía que había estado mal. Había cometido un error.
El tiempo no pasaba, tantas veces había deseado detener el tiempo que le parecía irónico que precisamente en este momento sucediera. Justo ahora que la culpa se tomaba el trabajo de clavar un puñal y retorcerlo en sus entrañas. Quería borrar todo, volver el tiempo atrás y deshacer todo lo que ahora la quemaba por dentro.
Sentía muchísima vergüenza, le costaba pensar en su error. Había gastado la mayor parte de su vida intentando ser la persona perfecta que todos esperaban de ella, esforzándose por agradar a todos, y justo en este momento cometió un error gravísimo que podía arruinar toda la ilusión que tanto le había costado construir. El hecho en sí no era el error; el error era que la habían visto y las paredes hablaban. En poco más de dos horas lo sabrían todos y ahí es cuando peligraba su castillo de arena, que parecía tan sólido.
Junto con la vergÑuenza vendrían las ganas de llorar, se sentía tan violada en su intimidad. Ya no podría decir que los miedos a algo que en realidad pasaba eran infundados, ya no podía inventar una mentira que la salve. Se sentía herida porque habían desmantelado su sistema de defensa.
No sabía con qué cara aparecería frente a los demás, no sabía lo que pensarían. Entonces lo volvió a pensar.
- Soltame - le dijo - acabo de cambiar de opinión.